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Qué es la enfermedad de Parkinson y cuáles son sus síntomas

La enfermedad de Parkinson es básicamente un desorden de una parte central del cerebro, el mesencéfalo, que es la encargada de controlar nuestro sistema motor. Es un desorden degenerativo crónico que produce la pérdida de la capacidad de coordinar movimientos progresivamente. En este artículo, veremos un poco más a fondo qué es la enfermedad de Parkinson y cuáles son sus patrones de actuación.

 

¿Qué es la enfermedad de Parkinson?

 

Para comenzar a conocer la enfermedad, haremos un acercamiento a la cuestión de qué es la enfermedad de Parkinson y dónde se localiza dentro de nuestro organismo. En el mesencéfalo hay una sustancia negra formada en parte por células nerviosas. La enfermedad de Parkison se desarrolla cuando esas células se deterioran o mueren.  Esta degeneración celular provoca que existan menos conexiones con los músculos y con otras células nerviosas, así como un menor impacto en la tarea de la dopamina, que es un neurotransmisor muy importante para el correcto desarrollo de la función motora.

 

Parkinson sustancia negra

¿Cuál es el origen del Parnkinson?

 

Aunque hace ya 200 años que sabemos qué es la enfermedad de Parkinson, el origen de la enfermedad de Parkinson continúa siendo desconocido a excepción de aquellos casos en los que la enfermedad se desarrolla como consecuencia de un traumatismo, de la drogodependencia y la toma de ciertos medicamentos, o por herencia genética.

Aunque se desconoce la causa de la enfermedad, hay muchas hipótesis. Las causas más comentadas son quizá estas tres: algunos estudian la relación de algunos pesticidas y algunas toxinas, presuponiendo un grado de predisposición genética, como causa de la enfermedad; otros creen que su origen está en los radicales libres, que son unas moléculas que llevan a cabo un proceso que oxida las neuronas y algunos tejidos; otros grupos de la comunidad científica creen que la causa de la enfermedad es básicamente genética.

 

¿Cómo se origina esta enfermedad?

 

Al ser una enfermedad neorodegenerativa, el Parkinson se inicia con levedad, haciéndose cada vez más presente al paso del tiempo. La enfermedad suele comenzar con dolor articular, son dificultad para moverse y con sensación de agotamiento. En la mayor parte de los casos los síntomas se inician en único lado del cuerpo y posteriormente se va ampliando hasta que se generalizan y se sienten en todo el cuerpo. Estos síntomas pueden alargarse bastante tiempo antes de que aparezcan nuevos signos que confirmarán que la enfermedad se está desarrollando.

 

Los síntomas principales o más comunes del Parkinson

 

Qué es la enfermedad de Parkinson

Para llegar comprender qué es la enfermedad de Parkinson es esencial saber algo más sobre sus síntomas, que incluyen rigidez, temblor o problemas en el habla. Analicemos estas manifestaciones más detenidamente:

Rigidez: básicamente se trata de la falta de flexibilidad en los músculos. En la actividad muscular hay un equilibro entre opuestos que permite su flexibilidad y movimiento, este equilibro consiste en que cuando se acctiva un músculo, su opuesto permanece relajado. Cuando ese equilibrio no funciona, los músculos se contren, están tensos y causan debilidad e inflexibilidad.

Inestabilidad en la postura: los enfermos de Parkinson pierden el equilibro con frecuencia, algo normal dado que su función motora está debilitándose poco a poco. Esta inestabilidad provoca que se caigan con frecuencia y adopten malas posturas procurando el equilibro, lo cual provoca que su forma de andar empeore y desarrollen problemas en la espalda y problemas derivados de las caídas que sufren.

Temblor: el temblo que padecen los enfermos de Parkinson es un movimiento rítmico y constante de atrás hacia adelante que suele comenzar en las manos o en una única mano, aunque también puede manifestarse en primer lugar en un pie, por ejemplo.

Incontinencia o problemas urinarios: el sistema nervioso, encargado de regular la actividad de los músculos, causa que algunos enfermos de Parkinson no controlen los músculos del sistema urinario y como consecuencia sufran incontinencia urinaria o que tengan serias dificultades para realizar esta función.

Dificultades para deglutir y masticar: los músculos no funcionan adecuadamente y dificultan este proceso; este mal funcionamiento muchas veces provoca que se acumule bastante saliva y alimentos en la boca y, a su vez, como consecuencia, la persona puede atragantarse y babear con frecuencia.

Problemas de dicción: se calcula que aproximadamente la mitad de los pacientes tienen dificultades para hablar correctamente.

Lentitud en los movimientos: los enfermos de Parkinson padecen bradicinesia, que consiste en que la persona no es capaz de moverse con rapidez, no es capaz de llevar a cabo movimientos que para nosotros son mecánicos. Esta lentitud de los movimientos que realizamos voluntariamente, asociada a la incapacidad de realizar los movimientos que tenemos automatizados, como bracear al caminar, quizá es el síntoma que más incapacita a los pacientes de esta enfermedad.

Estreñimiento: los músculos de los intestinos y los abdominales funcionan con demasiada lentitud, lo que provoca el estreñimiento; también influye que estos pacientes pueden realizar muy poca actividad física.

Cara de pez o máscara: ocurre cuando la cara pierde su expresividad, dado que los músculos de la cara pierden movilidad, y muchas veces las personas manifiestan dificultades para sostener la boca cerrada.

Hiposmia: se reduce la capacidad para percibir olores o éstos no se distinguen. La mayor parte de los enfermos de Parkinson sufren hiposmia.

Acinesia: es la incapacidad total de realizar un movimiento. Puede durar desde un minuto a una hora o incluso un poco más.

Otros síntomas asociados a esta enfermedad son: trastornos del sueño, el aumento o pérdida de peso y la depresión.

El objetivo de este artículo es facilitar un conocimiento básico sobre qué es la enfermedad de Parkinson, cuáles son las hipótesis sobre su origen y cómo se manifiesta esta enfermedad. Conocer una enfermedad puede servirnos para comprenderla y para reconocer sus síntomas con la mayor prontitud.

Qué es la eclerosis lateral amiotrófica o ELA

ELA es el acrónimo que designa la esclerosis lateral amiotrófica. La ELA es descrita por vez primera en el año 1869, por Jean-Martin Charcot, un reputado neurólogo francés. No obstante, hasta aproximadamente 70 años más tarde, cuando un querido jugador estadounidense de béisbol llamado Lou Gehrig se retira porque padece ELA, esta enfermedad no es conocida popularmente. Consecuentemente, en Francia se la conoce por la “enfermedad de Charcot”, en Estados Unidos por la “enfermedad de Lou Gehrig”, y en los países hispanohablantes la conocemos por el acrónimo “ELA”. En este post vamos a hablar sobre qué es la eclerosis lateral amiotrófica o ELA y cómo actúa en nuestro organismo.

 

Qué es la eclerosis lateral amiotrófica y qué síntomas produce

 

Esta enfermedad neurodegenerativa es progresiva y provoca que las neuronas del cerebro así como la médula, dejen de funcionar. Que las neuronas y la médula dejen de funcionar implica que no pueden mandar mensajes a la musculatura, lo cual provoca, a su vez, que ésta se debilite y que las articulaciones no puedan moverse.

 

Qué es la eclerosis lateral amiotrófica o ELA

La ELA está considerada como una enfermedad rara, aunque en España hay alrededor de 3000 personas que la padecen y según los datos de la SEN (Sociedad Española de Neurología) cada día se registran tres casos nuevos. Las estadísticas confirman que es una enfermedad que se presenta habitualmente en perosnas que superan los 50 años, aunque se presentan casos en los que aparece antes de los 50; igualmente, las estadísticas muestran que es una enfermedad más frecuente en hombres que en mujeres.

 

¿Cuáles son las causas de esta enfermedad?

 

A pesar de que sabemos qué es la eclerosis lateral amiotrófica y cómo funciona, por desgracia las causas de esta enfermedad son todavía desconocidas en la mayor parte de los casos. En una pequeña proporción, entre un 5 y un 10% se conoce que se debe a causas genéticas, por herencia; por lo tanto, el hecho de que algún familiar haya padecido esclerosis lateral amiotrófica, se considera un claro factor de riesgo. Las investigaciones de los últimos años alrededor de la ELA muestran ciertas relaciones entre esta enfermedad y una degeneración del lóbulo frontal cerebral, (conocida como “demencia frontotemporal”), ya que las dos enfermedades comparten algunos genes afectados.

 

¿Existen diferentes tipos de ELA?

 

Dependiendo del lugar en el que aparezcan los primeros síntomas, la ELA puede ser de dos tipos, según la SEN: medular y bulbar. La esclerosis lateral amiotrófica se detecta en un primer momento como un descenso en la fuerza muscular de los brazos y las piernas, lo cual impide a la persona realizar sus actividades del día a día (ELA medular). También puede mostrarse en un primer momento en la boca, concretamente en los músculos de la boca, lo que impide o dificulta seriamente la capacidad de tragar y la de respirar (ELA bulbar).

Además de los comentados, entre sus síntomas más frecuentes encontramos: dificultades para articular palabras, cansancio, una sensación de excesivo peso en  aquellos músculos que controla la médula espinal, la rigidez muscular, calambres, contracciones musculares o “fasciculaciones”, parálisis de algunos miembros, pérdida de peso y, con el tiempo, depresión.

 

¿Cómo se extiende la enfermedad?

 

Tras los momentos iniciales, la enfermedad se extiende paulatinamente por la corteza del cerebro y por la médula espinal progresivamente, hasta que llega un momento en el que no hay capacidad de movimiento y el sistema respiratorio falla, siendo ésta última la causa de muerte en la mayoría de los casos. La media de vida de los pacientes de ELA es de 6 años y la mayor parte de los pacientes mueren en menos de 10 años.

 

¿De qué forma afecta a los pacientes?

 

A pesar de que la ELA es un terrible enfermedad, en la progresión de la misma no se alteran los sentidos ni suele afectar a la sensibilidad ni a la capacidad cognitiva de la persona enferma.

Para comprender qué es la eclerosis lateral amiotrófica, es esencial saber que la enfermedad puede brotar o surgir en diferentes lugares del sistema nervioso, por lo que no afecta por igual a todas las personas que la padecen. En consecuencia, el tratamiento será diferente en función de qué zona esté más afectada. En todo caso, el tratamiento es y ha de ser multidiscipliar, no únicamente farmacológico. Esto implica que ha de haber un equipo médico de diferentes especialidades tratando al paciente de ELA: fisioterapia y rehabilitación, genética, nutrición, neumología, aparato digestivo, psiquiatría, servicios sociales…

En algunos casos, excepcionalmente, la ELA, llegado un momento no avanza más o comienza a remitir, como le ha ocurrido al sobresaliente físico teórico Stephen Hawking, que lleva más de cicuenta años conviviendo con esta enfermedad.

 

Es importante saber qué es la eclerosis lateral amiotrófica y cómo funciona, para comprender a los pacientes y vivir en una sociedad concienciada. Se estima que en el mundo hay medio millón de personas con esta enfermedad y que cada hora se diagnostican 17 nuevos casos.