Las cardiopatías son enfermedades cardiovasculares, que a su vez son un conjunto de desórdenes que tienen lugar en el corazón y los vasos sanguíneos.

En concreto, la cardiopatía coronaria o arteriopatía coronaria consiste en que los vasos sanguíneos que aportan oxígeno y sangre al corazón se estrechan. La causa de este estrechamiento es la acumulación de placa en las paredes de las arterias que conectan con el corazón (arterioesclerosis). Esto provoca que la sangre que llega al corazón dismuya o, en los casos más graves, que deje de llegarle sangre. Esto implica que el corazón no bombea sangre suficiente para satisfacer las necesidades de nuestro organismo.

 

cardiopatía coronaria

A veces, sobre todo en la primera etapa de desarrollo de esta enfermedad, puede que no se presenten síntomas, pero habitualmente éstos se hacen notar. El síntoma más frecuente son las anginas, dolores o molestias en el pecho, que están causadas por la insuficiencia de sangre o/y oxígeno en el corazón. Pueden ser dolores muy fuertes, moderados o suaves, depende del caso.

Otros síntomas de la cardiopatía coronaria son básicamente cuatro: puede sentirse como si tuviera un gran peso ejerciendo fuerza en su corazón (suele sentirse en la zona del esternón, pero es posible sentir esto también en el cuello, los brazos, la espalda y el estómago); fatiga al hacer algún esfuerzo, dificultades para respirar y debilidad.

Antes de diagnosticar la enfermedad, los médicos suelen pedir más de una prueba. Entre estos examenes o pruebas son:

– Una prueba de esfuerzo a partir de una ecocardiología, con ejercicio y/o una prueba de esfuerzo nuclear

– Un electrocardiograma

– Una angiografía coronaria, que sirve para estudiar las arterias con rayos X

– Tomografías

arteriopatía coronaria

Habitualmente se lleva a cabo una cirugía, que puede ser una cirugía para derivar las arterias coronarias, una cirugía cardiaca poco invasiva o una intervención coronaria percutánea, denominada habitualmente por su acrónimo, ICP. Las ICP son intervenciones para desobstruir las arterias que son responsables de la insuficiencia cardíaca.

El tratamiento para la cardiopatía coronaria es farmacológico. Se usan fármacos para controlar, en cada caso, la diabetes y los altos niveles de colesterol y para tratar la presión de las arterias. De todos modos, la toma de estos medicamentos, especialmente al sufrir una cardiopatía, va acompañada de una dieta específica y de unas pautas para realizar ejercicio físico. Complementariamente, y en función del caso, el médico puede derivar a la persona a rehabilitación cardíaca para fortalecer el corazón.

Algunas personas se mantienen bien cambiando de hábitos alimentarios, dejando de fumar y tomando la medicación siguiendo las pautas médicas; otras personas, sin embargo, pueden necesitar cirugía.

Es vital que si presenta dolor torácico, dificultades para respirar o síntomas de un ataque cardíaco, llame al número de emergencias o que le lleven rápidamente al servicio de urgencias más cercano.