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Qué es el Ébola

Ébola es el nombre que recibe un virus que al infectar a una persona o a un primate no humano, desencadena una enfermedad vírica aguda y muy grave. A esta enfermedad se la conoce como EVE (Enfermedad por Virus de Ébola). El virus del Ébola se transmite fundamentalmente con el contacto con animales salvajes y una persona infectada puede propagarlo en comunidades humanas con el contacto. Habitualmente se entiende que el Ébola se contagia por contacto indirecto o directo con las secreciones corporales o con sangre. Es una enfermedad que afecta a los seres humanos y a los monos, gorilas y chimapancés (es decir, a los primates que no son humanos).

La infección se genera con el contacto con la sangre, las mucosas o con otras secreciones, como la saliva, el semen, la orina, las heces, etc., de personas que ya están infectadas. En menos casos pero también posible, el Ébola puede contagiarse cuando las membranas mucosas de un animal sano, susceptible de ser contagiado, entran en cotacto con algún objeto que haya sido contaminado por las secreciones de un paciente infectado con el virus (una prenda de ropa o una aguja utilizada, por ejemplo)

Se dan brotes de Ébola sobre todo cerca de la selva tropical, en África central y occidental, y en la mayoría de los casos se producen en aldeas aisladas, pero los grandes brotes afectan también a grandes núcleos de población. Estos brotes dejan tras de si unas elevadísimas tasas de mortandad, que pueden oscilar entre el 25% y el 90%. Recordaremos sin hacer un esfuerzo el brote de ébola del 2014 que afectó a varios países de África occidental, como Liberia, Sierra Leona y Guinea, dejando tras de si millares de fallecidos -más de 11.000 personas- y que registró casos puntuales en Estados Unidos y en algunos países de Europa (en España, imposible olvidarse del caso de Teresa Romero).

Aunque se estudia desde hace años, se desconoce la causa en origen de este virus, aunque los avances en la investigación apuntan a que este virus es huesped natural de un tipo de murciélago, conocido como murciélago frugívoro, que es de la familia Pteropodidae.

Síntomas comunes de la enfermedad de Ébola

– Debilidad en gran intensidad             – Disfunción renal y hepática

– Aparicición súbita de fiebre                – Fuertes dolores musculares

– Vómitos                                             – Fuertes dolores de cabeza

– Diarrea                                              – Fuertes dolores de garanganta

– Erupciones cutáneas                         – Hemorragias (internas y externas)

Los síntomas suelen aparecer entre los 3 y los 12 días de exposición al virus.
La muerte es causada por complicaciones asociadas a los síntomas, como un fallo multiorgánico, por ejemplo, y suelen registrarse entre el 6º y el 16º día de enfermedad. Se puede decir que no ha habido ni un solo caso grave que haya mejorado a partir de los 6-11 días.

Los enfermos de Ébola pueden contagiar el virus mientras éste se mantenga presente en las secrecciones y en la sangre.

Los pacientes fallecen por complicaciones (fallo multiorgánico, choque séptico) entre el día 6 y el 16 de la enfermedad. Ningún caso grave mejora a partir de los seis a once días.

Los pacientes son contagiosos mientras el virus esté presente en la sangre y las secreciones. El virus del Ébola se concentra en el semen hasta 61 días después de la aparición de la enfermedad.

Desde el momento de la infección hasta la aparición de los síntomas, lo que llamamos incubación, pueden pasar entre 2 y 21 días.

En el siguiente post veremos las medidas de prevención contra el Ébola, los tipos del virus de Ébola que existen, hablaremos sobre el diagnóstico y sobre los tratamientos.

 

Miocardiopatía dilatada

El miocardio es una parte del músculo del corazón; concretamente, es su tejido muscular y su función es la de bombear la sangre a través del sistema circulatorio. Cuando el miocardio está debil y sus cavidades dilatadas, se produce la miocardiopatía dilatada.

 

miocardiopatía dilatada

¿Qué ocurre cuando tenemos una miocardiopatía dilatada? pues se produce una disminución en la cantidad de sangre que el corazón despide con cada latido. Esto produce el síntoma principal de esta enfermedad, que es el síndrome de insuficiencia cardiaca.

La insuficiencia cardiaca se manifiesta frecuentemente como la intolerancia o incapacidad de hacer esfuerzos físicos y de estar acostado o tumbado, ya que el paciente tiene la sensación de que le falta el aire, una sensación que puede ser mayor o menor en función del caso particular.

Son varias las causas que pueden darse para contraer esta enfermedad. La más frecuente o habitual es haber tenido un infarto o sufrir alguna lesión en las arterias coronarias. También pueden ser causas sufrir arritmias, concretamente taquimiocardiopatía, que aparezaca tras una miocarditis, tras el parto o al consumir bebidas alcoholicas que contengan enoles.

A veces se desconoce la causa de una miocardiopatía dilatada, en cuyo caso se denomina “idiopática”.

Esta patología puede darse a cualquier edad, es conveniente partir de esa base, aunque lo más frecuente es que la sufran personas de entre los 40 y los 50 años.

Esta enfermedad se trata principalmente tratando su causa, si la hay, y se trata también la insuficiencia cardiaca, que es, como comentamos, el síntoma principal de la miocardiopatía dilatada.

Según la Fundación Española del Corazón (FEC) es una enfermedad con buen pronóstico por norma general, pero la función del corazón puede mejorar dependiendo del caso en concreto y de la causa, e incluso el corazón puede recuperar la normalidad en algunos casos.

insuficiencia cardiaca

Cuando aparecen síntomas de insuficiencia cardiaca en un paciente, se hace una radiografía completa de tórax con la finalidad de comprobar si el corazón a sufrido un aumento de tamaño. Posteriormente se realiza un ecocardiograma, lo cual permitirá al equipo médico ver la dilatición de las cavidades y la pérdida de normalidad en la función que realiza el miocardio. En algunos casos se realiza un cateterismo para descartar una causa posible como lo sería la enfermedad coronaria. También es posible que realicen al paciente una resonancia cardiaca para identificar la causa.

Siempre que tengamos alguna sospecha razonable, es más que recomendable acudir al médico para que evalúe lo que nos pasa y descartar o coger cuanto antes este tipo de problemas de salud, para tratarlos a tiempo y convenientemente.

 

Cardiopatía coronaria

Las cardiopatías son enfermedades cardiovasculares, que a su vez son un conjunto de desórdenes que tienen lugar en el corazón y los vasos sanguíneos.

En concreto, la cardiopatía coronaria o arteriopatía coronaria consiste en que los vasos sanguíneos que aportan oxígeno y sangre al corazón se estrechan. La causa de este estrechamiento es la acumulación de placa en las paredes de las arterias que conectan con el corazón (arterioesclerosis). Esto provoca que la sangre que llega al corazón dismuya o, en los casos más graves, que deje de llegarle sangre. Esto implica que el corazón no bombea sangre suficiente para satisfacer las necesidades de nuestro organismo.

 

cardiopatía coronaria

A veces, sobre todo en la primera etapa de desarrollo de esta enfermedad, puede que no se presenten síntomas, pero habitualmente éstos se hacen notar. El síntoma más frecuente son las anginas, dolores o molestias en el pecho, que están causadas por la insuficiencia de sangre o/y oxígeno en el corazón. Pueden ser dolores muy fuertes, moderados o suaves, depende del caso.

Otros síntomas de la cardiopatía coronaria son básicamente cuatro: puede sentirse como si tuviera un gran peso ejerciendo fuerza en su corazón (suele sentirse en la zona del esternón, pero es posible sentir esto también en el cuello, los brazos, la espalda y el estómago); fatiga al hacer algún esfuerzo, dificultades para respirar y debilidad.

Antes de diagnosticar la enfermedad, los médicos suelen pedir más de una prueba. Entre estos examenes o pruebas son:

– Una prueba de esfuerzo a partir de una ecocardiología, con ejercicio y/o una prueba de esfuerzo nuclear

– Un electrocardiograma

– Una angiografía coronaria, que sirve para estudiar las arterias con rayos X

– Tomografías

arteriopatía coronaria

Habitualmente se lleva a cabo una cirugía, que puede ser una cirugía para derivar las arterias coronarias, una cirugía cardiaca poco invasiva o una intervención coronaria percutánea, denominada habitualmente por su acrónimo, ICP. Las ICP son intervenciones para desobstruir las arterias que son responsables de la insuficiencia cardíaca.

El tratamiento para la cardiopatía coronaria es farmacológico. Se usan fármacos para controlar, en cada caso, la diabetes y los altos niveles de colesterol y para tratar la presión de las arterias. De todos modos, la toma de estos medicamentos, especialmente al sufrir una cardiopatía, va acompañada de una dieta específica y de unas pautas para realizar ejercicio físico. Complementariamente, y en función del caso, el médico puede derivar a la persona a rehabilitación cardíaca para fortalecer el corazón.

Algunas personas se mantienen bien cambiando de hábitos alimentarios, dejando de fumar y tomando la medicación siguiendo las pautas médicas; otras personas, sin embargo, pueden necesitar cirugía.

Es vital que si presenta dolor torácico, dificultades para respirar o síntomas de un ataque cardíaco, llame al número de emergencias o que le lleven rápidamente al servicio de urgencias más cercano.

Infección por clamidia

Una de las enfermedades de transmisión sexual comunes es la clamidia, o, mejor dicho, la infección por clamidia o clamidiasis. La clamidia es una bacteria que se transmite fundamentalmente por contacto sexual y tanto hombres como mujeres pueden sufrir una infección de este tipo.

Es posible contraer una infección por clamidia al mantener relaciones sexuales vaginales, anales u orales con otra persona que tenga la infección. Las zonas que pueden verse infectadas son: la vagina, el pene, el ano, la uretra, el cuello del útero, la garganta y los ojos.

Es una infección que puede repetirse si tiene contacto sexual con una persona infectada, aunque usted ya la haya tenido antes y aunque haya sido tratada convenientemente en su momento.

La infección por climidia es una enfermedad silenciosa, por así decir, ya que no siempre manifiesta síntomas, de hecho, habitualmente no manifiesta síntomas. Si presenta síntomas, lo hará en un plazo de una a tres semanas aproximadamente, tras el contagio.

Síntomas de la infección por clamidia en mujeres y hombres

Según la Dra. Inés Bombí, Especialista en Ginecología y Obstetricia y médico consultora de Advance Medical, una de cata cuatro mujeres que padecen la infección por clamidia presenta síntomas.

En las mujeres la infección comienza habitualmente en la matriz, concretamente en el cuello, lo que provoca una inflamación en el cérvix, a lo que llamamos “cervicitis”. Al tener cervicitis se ve el cuello inflamado, rojizo a causa del aumento de sangre en esa zona, hinchado y al rozarlo sangra fácilmente.

Los síntomas frecuentes, cuando se muestran, son: un aumento de flujos vaginales, dolor o molestias en la pelvis, al mantener relaciones sexuales y al orinar (también puede sentirse escozor) y sangrado tras las relaciones sexuales.

Los hombres presentan síntomas en un 50% de los casos y, cuando se manifiestan, éstos son: escozor o sensación de quemazón al orinar, dolor rectal y testicular y la secreción rectal o por el pene.

Diagnóstico de clamidia y tratamiento

Lo habitual es hacer un cultivo celular, que es distinto a los cultivos a los que estamos acostumbrados, ya que la bacteria de la clamidia se aloja en el interior de las células, por lo que un cultivo ordinario no la detecta.

Tratamiento

La infección es bacteriana y por lo tanto el tratamiento es antibiótico. Si la persona infectada mantiene relaciones sexuales constantes con una o varias personas, éstas deben realizar también el tratamiento como medida preventiva.

El tratamiento para la infección por clamidia es altamente eficaz.

Complicaciones de la clamidiasis

La clamidia ha de ser tratada y el tratamiento ha de completarse, según la prescipción médica. De no hacerlo, la infección puede complicarse y causar serios problemas, sobre todo de tipo reproductivo.

En las mujeres estas complicaciones pueden terminar en una enfermedad pélvica, que puede derivar en la incapacidad para concebir y dolores crónicos en la zona baja del abdomen. Además, existe risgo de embarazo ectópico, que es el embarazo que se produce fuera del útero (por eso le llaman también “embarazo extrauterino”) y frecuentemente conlleva la pérdida gestacional y dependiendo del caso puede suponer un riesgo para la mujer.

En los hombres esta infección puede derivar en una inflamación del epidídimo, que es el órgano que da acogida a los espermatoizoides, donde éstos maduran. Esta inflamación en el epidídimo puede causar esterilidad.

Tener en cuenta que…

Si al manetener relaciones sexuales la otra persona es un hombre, o varios, puede contraer igualmente la infección por clamidia pese a que no eyacule.

Si es mujer, está embarazada y tiene la infección, ha de saber que es probable que le transmita la infección a su bebé durante el parto por el contacto con la sangre de la mujer o con los fluídos de la vagina. También puede darse el caso de que el neonato nazca con conjuntivitis o con neumonía.

Las mujeres que sufren infección por clamidia durante el embarazo tienen más riesgo de tener un parto prematuro e, igualmente, estos bebés suelen nacer con un peso menor del habitual.

La prevención consiste básicamente en hacer uso del preservativo al mantener contacto sexual.

 

Enfermedad de Parkinson

La enfermedad de Parkinson es básicamente un desorden de una parte central del cerebro, el mesencéfalo, que es la encargada de controlar nuestro sistema motor. Es un desorden degenerativo crónico que produce la pérdida de la capacidad de coordinar movimientos progresivamente.

En el mesencéfalo hay una sustancia negra formada en parte por células nerviosas. La enfermedad de Parkison se desarrolla cuando esas células se deterioran o mueren.  Esta degeneración celular provoca que existan menos conexiones con los músculos y con otras células nerviosas, así como un menor impacto en la tarea de la dopamina, que es un neurotransmisor muy importante para el correcto desarrollo de la función motora.

 

Parkinson sustancia negra

El origen de la enfermedad de Parkinson es desconocido, a excepción de aquellos casos en los que la enfermedad se desarrolla como consecuencia de un traumatismo, de la drogodependencia y la toma de ciertos medicamentos, o por herencia genética.

Aunque se desconoce la causa de la enfermedad, hay muchas hipótesis. Las causas más comentadas son quizá estas tres: algunos estudian la relación de algunos pesticidas y algunas toxinas, presuponiendo un grado de predisposición genética, como causa de la enfermedad; otros creen que su origen está en los radicales libres, que son unas moléculas que llevan a cabo un proceso que oxida las neuronas y algunos tejidos; otros grupos de la comunidad científica creen que la causa de la enfermedad es básicamente genética.

Al ser una enfermedad neorodegenerativa, el Parkinson se inicia con levedad, haciéndose cada vez más presente al paso del tiempo. La enfermedad suele comenzar con dolor articular, son dificultad para moverse y con sensación de agotamiento. En la mayor parte de los casos los síntomas se inician en único lado del cuerpo y posteriormente se va ampliando hasta que se generalizan y se sienten en todo el cuerpo. Estos síntomas pueden alargarse bastante tiempo antes de que aparezcan nuevos signos que confirmarán que la enfermedad se está desarrollando.

Los síntomas principales o más comunes de la enfermedad de Parkinson son:

síntomas de la enfermedad de Parkinson

La rigidez: básicamente se trata de la falta de flexibilidad en los músculos. En la actividad muscular hay un equilibro entre opuestos que permite su flexibilidad y movimiento, este equilibro consiste en que cuando se acctiva un músculo, su opuesto permanece relajado. Cuando ese equilibrio no funciona, los músculos se contren, están tensos y causan debilidad e inflexibilidad.

Inestabilidad en la postura: los enfermos de Parkinson pierden el equilibro con frecuencia, algo normal dado que su función motora está debilitándose poco a poco. Esta inestabilidad provoca que se caigan con frecuencia y adopten malas posturas procurando el equilibro, lo cual provoca que su forma de andar empeore y desarrollen problemas en la espalda y problemas derivados de las caídas que sufren.

Temblor: el temblo que padecen los enfermos de Parkinson es un movimiento rítmico y constante de atrás hacia adelante que suele comenzar en las manos o en una única mano, aunque también puede manifestarse en primer lugar en un pie, por ejemplo.

Incontinencia o problemas urinarios: el sistema nervioso, encargado de regular la actividad de los músculos, causa que algunos enfermos de Parkinson no controlen los músculos del sistema urinario y como consecuencia sufran incontinencia urinaria o que tengan serias dificultades para realizar esta función.

Dificultades para deglutir y masticar: los músculos no funcionan adecuadamente y dificultan este proceso; este mal funcionamiento muchas veces provoca que se acumule bastante saliva y alimentos en la boca y, a su vez, como consecuencia, la persona puede atragantarse y babear con frecuencia.

Problemas de dicción: se calcula que aproximadamente la mitad de los pacientes tienen dificultades para hablar correctamente.

Lentitud en los movimientos: los enfermos de Parkinson padecen bradicinesia, que consiste en que la persona no es capaz de moverse con rapidez, no es capaz de llevar a cabo movimientos que para nosotros son mecánicos. Esta lentitud de los movimientos que realizamos voluntariamente, asociada a la incapacidad de realizar los movimientos que tenemos automatizados, como bracear al caminar, quizá es el síntoma que más incapacita a los pacientes de esta enfermedad.

Estreñimiento: los músculos de los intestinos y los abdominales funcionan con demasiada lentitud, lo que provoca el estreñimiento; también influye que estos pacientes pueden realizar muy poca actividad física.

Cara de pez o máscara: ocurre cuando la cara pierde su expresividad, dado que los músculos de la cara pierden movilidad, y muchas veces las personas manifiestan dificultades para sostener la boca cerrada.

Hiposmia: se reduce la capacidad para percibir olores o éstos no se distinguen. La mayor parte de los enfermos de Parkinson sufren hiposmia.

Acinesia: es la incapacidad total de realizar un movimiento. Puede durar desde un minuto a una hora o incluso un poco más.

Otros síntomas asociados a esta enfermedad son: trastornos del sueño, el aumento o pérdida de peso y la depresión.

 

Esclerosis lateral amiotrófica, ELA

ELA es el acrónimo que designa la esclerosis lateral amiotrófica. La ELA es descrita por vez primera en el año 1869, por Jean-Martin Charcot, un reputado neurólogo francés. No obstante, hasta aproximadamente 70 años más tarde, cuando un querido jugador estadounidense de béisbol llamado Lou Gehrig se retira porque padece ELA, esta enfermedad no es conocida popularmente. Consecuentemente, en Francia se la conoce por la “enfermedad de Charcot”, en Estados Unidos por la “enfermedad de Lou Gehrig”, y en los países hispanohablantes la conocemos por el acrónimo “ELA”.

Esta enfermedad neurodegenerativa es progresiva y provoca que las neuronas del cerebro así como la médula, dejen de funcionar. Que las neuronas y la médula dejen de funcionar implica que no pueden mandar mensajes a la musculatura, lo cual provoca, a su vez, que ésta se debilite y que las articulaciones no puedan moverse.

 

esclerosis lateral amiotrófica

La ELA está considerada como una enfermedad rara, aunque en España hay alrededor de 3000 personas que la padecen y según los datos de la SEN (Sociedad Española de Neurología) cada día se registran tres casos nuevos. Las estadísticas confirman que es una enfermedad que se presenta habitualmente en perosnas que superan los 50 años, aunque se presentan casos en los que aparece antes de los 50; igualmente, las estadísticas muestran que es una enfermedad más frecuente en hombres que en mujeres.

Por desgracia, a fecha de hoy, las causas de esta enfermedad son desconocidas en la mayor parte de los casos. En una pequeña proporción, entre un 5 y un 10% se conoce que se debe a causas genéticas, por herencia; por lo tanto, el hecho de que algún familiar haya padecido esclerosis lateral amiotrófica, se considera un claro factor de riesgo. Las investigaciones de los últimos años alrededor de la ELA muestran ciertas relaciones entre esta enfermedad y una degeneración del lóbulo frontal cerebral, (conocida como “demencia frontotemporal”), ya que las dos enfermedades comparten algunos genes afectados.

Dependiendo del lugar en el que aparezcan los primeros síntomas, la ELA puede ser de dos tipos, segñun la SEN: medular y bulbar. La esclerosis lateral amiotrófica se detecta en un primer momento como un descenso en la fuerza muscular de los brazos y las piernas, lo cual impide a la persona realizar sus actividades del día a día (ELA medular). También puede mostrarse en un primer momento en la boca, concretamente en los músculos de la boca, lo que impide o dificulta seriamente la capacidad de tragar y la de respirar (ELA bulbar).

Además de los comentados, entre sus síntomas más frecuentes encontramos: dificultades para articular palabras, cansancio, una sensación de excesivo peso en  aquellos músculos que controla la médula espinal, la rigidez muscular, calambres, contracciones musculares o “fasciculaciones”, parálisis de algunos miembros, pérdida de peso y, con el tiempo, depresión.

Tras los momentos iniciales, la enfermedad se extiende paulatinamente por la corteza del cerebro y por la médula espinal progresivamente, hasta que llega un momento en el que no hay capacidad de movimiento y el sistema respiratorio falla, siendo ésta última la causa de muerte en la mayoría de los casos. La media de vida de los pacientes de ELA es de 6 años y la mayor parte de los pacientes mueren en menos de 10 años.

A pesar de que la ELA es un terrible enfermedad, en la progresión de la misma no se alteran los sentidos ni suele afectar a la sensibilidad ni a la capacidad cognitiva de la persona enferma.

Como la enfermedad puede brotar o surgir en diferentes lugares del sistema nervioso, no afecta por igual a todas las personas que la padecen. En consecuencia, el tratamiento será diferente en función de qué zona esté más afectada. En todo caso, el tratamiento es y ha de ser multidiscipliar, no únicamente farmacológico. Esto implica que ha de haber un equipo médico de diferentes especialidades tratando al paciente de ELA: fisioterapia y rehabilitación, genética, nutrición, neumología, aparato digestivo, psiquiatría, servicios sociales…

En algunos casos, excepcionalmente, la ELA, llegado un momento no avanza más o comienza a remitir, como le ha ocurrido al sobresaliente físico teórico Stephen Hawking, que lleva más de cicuenta años conviviendo con esta enfermedad.

Células cancerosas malignas

Hemos definido en un post anterior qué es el cáncer. En ese post hablamos de células cancerosas malignas, por lo que aquí vamos a ver de un modo general, pero más detallado, cómo funcionan las células cancerosas malignas.

Recordemos que el cáncer nace en las células, que son aquellas que forman los tejidos que, a su vez, son parte de la piel y de otros órganos. Recordemos también que las células normales crecen, se dividen para generar nuevas células que el organismo necesita para funcionar correctamente y finalmente, cuando están avenjentadas o dañadas se mueren, dando paso a células nuevas que ocuparán ese lugar. Este proceso no siempre se lleva a cabo así, como debe ser, y el organismo sigue creando células innecesarias en un proceso constante mientras que las que están viejas o dañadas no se mueren; esta acumulación constante de células “adicionales” forman una masa, una masa de tejido, a la que llamamos turmor.

Cómo funcionan las células cancerosas malignas

Las células cancerosas son diferentes a las normales en diversos aspectos que permiten que las primeras crezcan sin control y sean invasivas. Una de las diferencias más importantes entre unas células y otras, es que las células normales maduran con funciones específicas en tipos diversos mientras que las cancerosas no lo hacen, es como si tuvieran atrofiada esta capacidad, siendo uno de los motivos por los que pueden dividirse en un proceso constante.

Parte de estas funciones atrofiadas implica que las células cancerosas malignas puedan obviar o ignorar las señales del organismo que dictan que ya no es preciso que sigan dividiéndose; también pueden ignorar las señales de la apoptosis, que es la muerte celular prdeterminada, algo muy necesario para nuestro organismo, ya que sirve para eliminar aquellas células que no necesita.

Las células cancerosas tienen la capacidad de afectar a las células normales, al microambiente (los vasos sanguíneos que dan alimento a as células que componen el tumor) y a las moléculas. Para que sea más ilustrativo vamos a ver un ejemplo de cómo pueden afectar las células cancerosas malignas a las células normales: las cancerosas pueden incitar a las normales que se encuentren próximas, a que formen vasos que suministrarán alimento (nutrientes y oxígeno) a los tumores, con lo que estos crecen o aumentan su tamaño.

células cancerosas malignas

Las células cancerosas malignas también pueden evadir o sortear el sistema inmune, que es el aparato encargado de protegernos contra otras enfermedades y contra infecciones. Habitualmente el sistema inmune elimina o retira del organismo aquellas células que no son normales, bien porque están dañadas o porque presentan una anormalidad cualquiera, pero las células cancerosas malignas tienen la capacidad de pasar desapercibidas, con lo que el sistema inmune no las reconoce y consecuentemente éstas se instalan en nuestro organismo.

Veamos un vídeo en el que se ilustra esta cuestión:

Qué es el cáncer

Muchas veces, dada su expansión, hablamos del cáncer sin conocer exactamente qué es y cómo se origina. Por ello, aquí hablaremos de qué es el cáncer, algo muy importante para todos y especialmente para aquellas personas que conviven con esta dura enfermedad.

Se denomina “cáncer” a un conjunto de enfermedades que están relacionadas por el modo en que se originan en el organismo. Este factor común consiste en que algunas de nuetsras células comienzan a dividirse sin pausa y se expanden por los tejidos que están a su alrededor. Cuando nos preguntamos qué es el cáncer, esta es la respuesta más básica que podemos encontrar, pero vamos a explicar esto con más detalle:

El proceso habitual de regeneración celular pasa primero por el crecimiento, tras lo cual las células se dividen con el objeto de formar nuevas células según el cuerpo las necesita. Pero las células envejecen y se deterioran, por lo que mueren y dejan lugar a las nuevas.

Cuando alguien tiene cáncer este proceso celular meticuloso no se da de esta misma manera, sino que cuando las células envejecen, se dañan y presentan anormalidad, sobreviven en lugar de morir y se crean células nuevas que el cuerpo no necesita. Las células nuevas, a las que podríamos llamar “adicionales”, pueden dividirse en un proceso ininterrumpido y formar una masa a la que denominamos “tumor”.

 

qué es el cáncer

Muchos tipos de cáncer forman masas de tejido anormales que no tienen quistes y/o líquidos; estos tumores son denominados “tumores sólidos” (como los carcinomas, los linfomas o los sarcomas, por ejemplo; el cáncer de sangre, sin embargo, no suele formar tumores sólidos). Los tumores sólidos pueden ser cancerosos o no cancerosos, malignos o benignos, respectivamente.

Muchas veces hablamos de tumor “bueno” y “malo”, sin saber exactamente qué es el cáncer benigno y maligno. Aquí presentamos la carcaterización básica de ambos tipos de tumor:

Si un tumor es canceroso o maligno, puede extenderse o invadir los tejidos cercanos al lugar donde se haya instalado el tumor. Si el tumor crece algunas de sus células pueden desprenderse de él y desplazarse e instalarse en diferentes lugares del cuerpo a través del sistema linfático o circulatorio, con lo que pueden formar nuevos tumores alejados del inicial.

Los tumores no cancerosos o benignos no se extienden ni invaden los tejidos cercanos al lugar donde se ha instalado el tumor. Pueden asustarnos, y mucho, porque a veces son muy grandes, pero al ser extirpados por norma general no vuelven a aparecer, al contrario de lo que ocurre con los cancerosos, que pueden aparecer nuevamente. El único tumor benigno realmente peligroso para nuestra vida es el tumor benigno de cerebro; una de las complicaciones que pueden darse y dependiendo de su tamaño, es que el tumor desplace el líquido cefalorraquídeo y los vasos sanguíneos lejos de su lugar habitual, con lo que podría producirse una hernia cerebral, que frecuentemente es mortal.

Seguiremos hablando del cáncer y sus procesos, convencidos de la importancia que tiene para todos que seamos conocedores de este tipo de enfermedades.

 

 

 

Prevenir el cáncer de piel

El melanoma es el cáncer de piel más peligroso que hay. Los últimos datos recogidos por la AEDV (Academia Española de Dermatología y venereología) afirman que el cáncer de piel ha aumentado considerablemente en el último cuarto de siglo. La AEDV este año inició su campaña anual de preveción del melanoma en abril de este año y dado su crecimiento constante a lo largo de los años (casi un aumento del 40% entre el año 2008 y el 2012); cierto es que cada vez se hacen más diagnósticos precoces, lo cual acrecenta los porcentajes, pero es necesario extremar las precauciones para prevenir el cáncer de piel.

El melanoma, si se diagnostica en su fase inicial, se cura sin inconveniente en la gran mayoría de los casos, prueba de ello es que el aumento en el número de pacientes con esta enfermedad no supone un aumento del melanoma como causa de muerte; a pesar de ello, mueren aproximadamente 1000 personas al año por esta causa. Por ello es importante saber cómo prevenir el cáncer de piel y actuar en consecuencia.

Las causas que inciden en el aumento de personas afectadas por esta enfermedad, se deben, según fuentes de la propia AEDV, a tres factores clave: la capa de ozono está en constante dismunución, lo cual implica que hay un nivel mayor de radiación ultravioleta sobre la superficie de la tierra, lo cual implica, a su vez, que existe un claro riesgo de exposición excesiva a los rayos UV; por otra parte, pasamos mucho tiempo continuado exponiéndonos al sol y, por último, el envejecimiento de la población. Y nos advierten de que hemos de replantearnos nuestro contacto con el sol en sus épocas fuertes para prevenir el cáncer de piel.

 

prevenir el cáncer de piel

Las recomendaciones básicas que nos dan desde la AEDV con respecto a la prevención del cáncer de piel en relación a nuetsra relación con el sol son: que los niños no tomen el sol, no tomar el sol en las horas de mayor intensidad, taparse del sol y usar un buen fotoprotector de la forma adecuada. Es absolutamente fundamental que los niños y adolescentes usen protector solar, ya que al parecer la mayor parte de la radiación que recibimos durante nuestra vida nos llega antes de los 18 años.

Otra recomendación efusiva que hacen desde la AEDV es no usar las cabinas de bronceado, pero insisten más en la idea de que los centros que ofrecen este servicio deberían estar obligados a incluir en las cabinas información sobre el riesgo de contraer cáncer de piel al usarlas y que cada cual decida. En Australia, por ejemplo, se han prohibido este tipo de cabinas y el cáncer de piel ha dismunuído, desde entonces, en un 30%; este dato dice mucho sobre la insalubridad del bronceado artificial.

Debemos tomar nota, protegernos adecuadamente y si tenemos alguna duda, por mínima que sea, consultarla con nuestro médico, la prevención puede salvarnos la vida.

Cáncer de piel o melanoma: información

El melanoma es una enfermedad cancerígena que se da en cualquier área de la piel y que surge al formarse células cancerosas malignas en las células que aportan melanina o color a la piel, y por ello son denominadas clínicamente “melanocitos”.

El melanoma es uno de los dos tipos de cáncer de piel, el otro tipo se conoce frecuentemente como “no melanoma”, y el primero es el menos frecuente. Entre los cánceres de piel no melanomatosos los más frecuentes son los carcinomas de células escamosas y basales. Las células escamosas son delagas y planas y se encuentran en la zona superior de la piel; las basales, sin embargo, son redondas y se encuentran justo bajo las escamosas. Es probable que el melanoma se extienda a tejidos próximos y se desplace a otras zonas del cuerpo, cosa que no es en absoluto frecuente en los no melanomatosos.

cáncer de piel o melanoma

El melanoma cutáneo se produce mayoritariamente entre adultos, aunque es también posible que niños y adolescentes padezcan esta enfermedad. Y, entre los adultos, las mujeres suelen presentar melanoma en las extremidades superiores e inferiores, brazos y piernas, mientrasq ue los hombres suelen presentar melanoma en alguna parte del tronco.

Factores de riesgo del  melanoma

Es importante conocer los factores de riesgo del melanoma o cáncer de piel, aquello que aumenta considerablemete el riesgo a sufrir esta enfermedad. Si necesita más información sobre los factores de riesgo del melanoma, no dude en consultar con su médico especialista.

El cambio de apariencia de un lunar en la piel, la aparición de lunares, el cambio de apariencia o pigmentación en una zona de la piel, son aspectos importantes a tener en cuenta. Si estás en alguno de estos casos, no dudes en visitar a tu médico, con ello podrás prevenir el cáncer de piel.

Un factor de riesgo considerado es tener la piel clara, pecosa, que no toma color ante la exposición solar o que toma color parcialmente, en unas zonas pero no en otras, así como que esa piel clara se queme con facilidad. También lo es tener los ojos claros y el cabello rubio o pelirrojo. (Esto no siginifica que una persona con la piel oscura no pueda padecer un melanoma, cualquiera puede sufrir esta enfermedad, pero tales casos no se consideran factor de riesgo).

La exposición ante factores ambiente como la radiación, los solventes y otro tipo de químicos, también aumenta el riesgo de sufrir melanoma, así como la exposición directa durante grandes periodos de tiempo a la luz solar, ya sea o no natural.

Tener muchos lunares pequeños y/o tener algunos lunares de gran tamaño así como tener antecendentes familiares con lunares extraordinarios.

Un sistema inmune débil o debilitado supone un riesgo también para la aparición de melanoma.

También constituye un factor de riesgo haber sufrido previamente un melanoma o tener antecedentes de melanoma en la familia, así como haber sufrido potentes quemaduras de sol, de las que dejan ampollas, en el pasado, sobre todo el la infancia o en la adolescencia.

Síntomas y signos del cáncer de piel

Si un lunar cambia de color, cambia de forma o cambia de tamaño, tiene unos bordes no regulares, presenta más de una tonalidad, provoca picazón en la piel, sangra o supura, se produce un cambio de color en la piel o aparecen lunares nuevos próximos a lunares ya existentes, en cualquiera de estos casos, es recomendable acudir a un especialista.

Para identificar un melanoma pueden hacernos una biopsia, que puede ser de varios tipos, raspado, punción e incisional/escisional (habitualmente se recomienda solicitar una segunda opinión) y/o un examen de la piel. Si ya se ha encontrado el cáncer de piel puede que se haya propagado y es posible que se generen confusiones (si se ha extendido al pulmón puede parecer perfectamente un cáncer que se inició en el pulmón, y por ello en ests casos se hacen una serie de biopsias especiales para la correcta identificación del origen del problema).

El tratamiento para este cáncer de piel puede variar, en función del estadio en el que éste se encuentre. Puede tratarse con cirugía, con terapia dirigida, con inmunoterapia, con quimio o radioterapia. Para saber más puede dirigirse a la Asociación Española Contra el Cáncer.

 

Cada vez hay más casos de melanoma, por lo que es especialmente aconsejable proteger la piel y los labios de la luz solar, con cremas y bálsamos de alta protección, no exponerse por periodos muy largos y tener en cuenta todas las indicaciones que hemos visto.